The opening frame of the film — a working kitchen — redrawn out of typographic characters and held still, because it already happened. Over it, a solid recorded line runs in from the left, reaches a fork, and opens into nine candidate trajectories that extend, brighten, and then collapse as exactly one of them is taken.
Un modelo es una pérdida deliberada de información. El fondo quieto es el cuadro con el que abre la película, redibujado con caracteres: se reconoce la cocina, y se ve exactamente qué se perdió. Lo único que se mueve son las trayectorias, porque son lo único que todavía no pasó — un solo pasado observado, muchos futuros simulados, y al final se toma uno. Los demás nunca se observan. Ésos son los que Parallax te deja mirar antes de elegir.